A un año de recibirse, Guido Carelli, es periodista del cuerpo de la redacción de Ñ digital. Con vestimenta casual y con un vocabulario juvenil que cautiva a la clase de periodismo de la Universidad de Belgrano, contó su vivencia en el medio y como Internet repercute en la información.
“Yo no quería trabajar en internet”, así comenzó Guido con un tono de voz que excedía de convicción. Sus experiencias laborales fueron descriptas con un "efecto cascada".
Su interés por el periodismo cultural arrancó en Perfil, donde aseguró tener una buena evolución profesional, pero hasta ese momento no era un campo desarrollado en los medios. “Siempre quise interiorizarme en cultura. En periodismo es uno de los rubros más relajados”, dijo Carelli mientras justificaba sus gustos y su elección laboral. Después de haber trabajado en una empresa, donde su tarea no era mas que recolectar y transcribir noticias de cables y enviarlos, su vida laboral chocó con la posibilidad de trabajar en Ñ digital, la revista cultural de Clarín. Gracias a esta oferta, trabajó internet, amplió sus conocimientos y su manejo de herramientas digitales.
Se ve a diario que quien trabaja con Internet y lo explora de cerca queda maravillado. Y esto ya puede considerarse como un mito de la actualidad.
Sus prejuicios fueron desechados en la papelera de reciclajes para darle paso a nuevos gustos.
Carelli aseguró que internet es muy parecido a trabajar en cualquier otro soporte, a diferencia de lo que él pensaba cuando empezó. Dijo que internet es un medio que requiere una actualización constante. “Las notas que escribimos el día de ayer, hoy ya tienen que volver a ser actualizadas”, así afirmo Carelli.
Su vida como periodista en la revista Ñ digital no es sencilla. Como todo laburo, como dice él, tiene sus ventajas y desventajas. La revista cultural de Clarín es de distribución masiva. Carelli aclaró que las visitas al sitio, generalmente, son durante las horas de trabajo, lo que permite a su vez una facilidad horaria para aquellos que trabajan en
Su trabajo no consiste solo en transcribir notas relevantes en el ámbito cultural. Hay otra pincelada importante y es la producción propia. Como mencionó, internet está compuesto por tres pigmentos: el texto, el video y las imágenes. "Para hacer una nota original es importante que el texto este ilustrado con buenas imágenes y que a su vez este dotado de un buen video", afirmó Carelli. Pero para ello hay que editar el audio, corregir el formato de las fotos y eso demanda tiempo si se tiene en cuenta el número de integrantes que hacen este trabajo y el mínimo que exige el medio: 16 notas por día. “La realidad es que nunca hay en cultura la información suficiente para escribir esa cantidad de notas”, expresó Carelli

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